domingo, 27 de noviembre de 2016

27/11/2016 Carrera, XVI Vuelta a Pie Solidaria "Es Posible"

Otro domingo más, otro día más, otra mañana más, otra carrera más… Nada más lejos de la realidad.
En un fin de semana en el que nuestra amada ciudad de Valencia casi se inunda, y no por el calentamiento global y subida del mar, que podría ser ( y algún día será) sino por unas lluvias a las que los valencianos estamos poco acostumbrados, el sábado desempolvamos las canoas al ver la que se nos venía encima.

La representación chivita se preparó para lo peor.



Dejamos las bicicletas y los vástagos en casa para los desplazamientos y los más distantes nos acercamos a la génesis de la carrera en vehículos que nos pudiesen cobijar de la inminente lluvia que se preveía y se notaba en el ambiente. Una vez allí, los valientes de la expedición que no tienen miedos a los resfriados, por muy delicados que sean, se aproximaron al punto de salida. Nuestros valientes recuerdan las calles desiertas y un número de corredores que no era tan elevado como suele ser en estos eventos ya popularizados de la ciudad.



Se dió el pistoletazo de salida de las liebres, recordemos que tenemos un chivito acreditado para salir en esta salida pero que por solidaridad, y estado de forma del resto de miembros participantes renunció a dicho privilegio y salió en el grupo de las tortugas 6 minutos después.
Dan la salida y se oye al fondo un redoble de trompetas (igual eran los bomberos solucionando alguna inundación) que acompañan y envuelven de una épica SeñorDeLosAnillosiana a la gesta que se disponían a emprender. Sin haber corrido ni un kilómetro desde la carrera anterior, nuestros héroes comienzan a batir las piernas en medio de la muchedumbre. Conversaciones interesantes, una charla distendida, mucha energía, voluntad férrea, algo de humor negro, buena conciencia y  una climatología otoñal acompañan a nuestros valientes durante los primeros kilómetros de la prueba. Como en toda buena gesta que se precie, las primeras bajas empiezan a aparecer entre nuestros chivitos y sus acompañantes. Siguiendo los guiones estándar de hollywood, el primero en caer es el “africanamerican”, el humor negro causa baja. La distancia a la meta se acorta y la energía que disponían se ve herida de gravedad. Acto siguiente la que cae es la charla distendida, la conversación sigue siendo interesante, pero los pulmones no han podido soportar el distendmiento de la charla y en el ecuador de la carrera ya son dos bajas las que presenta la compañía. Se detecta un principio de anemia en la voluntad férrea conforme los pensamientos de “qué coño hago aquí” y “ por qué no estoy bajo de mi edredón” comienzan a cruzarse por la mente de los integrantes del grupo. Por suerte la buena conciencia suministra un par de goteros de Hierro para que los integrantes no decaigan. Los kilómetros caen y la energía continúa desangrándose. Los integrantes aprovechan la apertura de filas de los integrantes de la carrera para en una misión suicida zigzaguear hacia hacia la meta. La siguiente en caer es la conversación interesante, le ha sido imposible superar la baja de la charla distendida. La apertura de filas y zigzagueo llevan a la energía a un estado de coma cuando queda menos de un kilómetro hasta la meta.
Vuelven a oírse trompetas, esta vez, no se sabe si están en la cabeza de los integrantes o algún vehículo de los cuerpos de seguridad del estado ha participado activamente. El hecho en sí es que se la compañía cruza la meta con sonar épico de las mismas acompañados del clima otoñal, una energía comatosa, una conciencia en estado de éxtasis y una voluntad débil pero suficiente.
Los integrantes recogen en guardarropa lo necesario para hacer frente al clima que les acompañan y se van raudos al hospital energético “La Bodeguita de Juancar”. Hospital bastante apreciado por los aventureros (situado en la calle san clemente, cerca del Arnau, para próximas expediciones) .
Por suerte el coma de la energía fue claramente reversible con el tratamiento adecuado.




El clima otoñal se endurece y comienza a llover para no parar en las siguientes 16 horas provocando estragos en la ciudad origen de la comunidad chivita que ya comienza a mentalizarse para la nueva gesta de circuito divina pastora de carreras populares a la que se enfrentará en 2017.

Atentamente, Chivito Lucas - 2016

martes, 3 de mayo de 2016

EKIDEN 2016

Todo el mundo sabe que en toda vida del deportista hay un momento en el cual se toca techo. Michael Jordan anotó 69 puntos en un partido contra los Cavaliers en el 90, El Noveno Roland Garros de Rafa Nadal o el Séptimo título de campeón del mundo de Michael Schumacher en F1. 
Bien, pues este 1 de mayo, Día del trabajador, y Día de la madre, fue para los Chivitos runners lo que bien esperemos todos sea el suelo de su carrera. Un día para olvidar. Todo lo que podía salir mal salió. E incluso alguna cosita más que no esperábamos. 

Un buen primero de mayo hacía un gran día para hacer unas zancadas bajo un brillante sol acompañado de una agradable brisa que hacían presagiar que sería un gran día. Con la familia Chivita creciendo, los entrenamientos no tan habituales habían brillado por su ausencia y el estado de forma del equipo no estaba en su mejor momento. Pese a ello, seguimos fieles a nuestra cita anual con el EKIDEN que nos refuerza como equipo, como personas y como morralla runner.

A las 9 de la mañana, comenzó nuestro día con el presidente del club en la línea de salida. Un grande donde no hay otro, casi en el techo del equipo con sus 8X,5 kg,( Tampoco es necesario revelar cifras exactas) estaba en la salida cuando un montón de minúsculas gacelas con camisetas de tirante comenzaron a empujar para colocarse en la delantera del pelotón previo al pistoletazo de salida. Sabiamente, dejó pasar a todos aquellos corredores que llevan comiendo hierba gacelamente preparando este tipo de evento mientras él se disponía a disfrutar plácidamente del espectáculo.
La Manada con nuestro presi esperando el pistoletazo de salida. 

Diose la salida y allí comenzaron a correr todos, mientras el resto del equipo presente aprovecho sus casi 30 minutos para broncearse al sol,  allí iba nuestro capitán dándolo todo por el equipo. 
Llegada a meta del Presi

El primer relevo tuvo lugar sin complicaciones como cabía esperar de unos veteranos del evento como nosotros.  El presidente se fue a refrescarse a casa y dejó en manos del resto del equipo la coordinación. 

Segundo relevo sin mayores noticias.
Tobal volando por el punto intermedio. 


Y aquí comenzaron las sorpresas.

Medio equipo preocupado porque no veíamos a nuestra tercera relevista por el punto intermedio....
--¿Qué habrá pasado? -- Se preguntaban los chivitos implicados. Mirando atentamente a todos y cada uno de los corredores que pasaban buscando a su compañera por el punto intermedio.
-- ¿Le habrá pasado algo? -- De repente por la megafonía..... "Por favor, los integrantes del equipo XYY les están buscando." Los dos chivitos se miran con cara de asombro.
-- Hostia no, nosotros somos el XXY. ¡Qué pringaos estos que no se enteran! Jajajaja. Reían intranquilos. "Perdón, los integrantes del equipo XXY".
-- ¡Ostras, que los pringaos somos nosotros! Allá que va el chivito corriendo hacia el cajón. Con un tiempo de 10 minutos por debajo marca esperada había llegado nuestra tercera relevista. Como en aquella escena de Cocodrilo Dundee donde ella camina por encima de las cabezas de la muchedumbre, así se dirigía el chivito al cajón a coger su relevo. Por encima de la barandilla, apartando gente... Sin lugar a dudas lo que sería el tramo más rápido de su relevo. Llega al cajón, coge el Tasuki, se ata las zapatillas (lo cual deja entrever su estado de preparación) y sale a correr. 

Momento de la lesión chivita con cara de dolor. 
Ahora bien niños, esto es importante y se ha de leer con detenimiento. A los 10 años, no es necesario calentar para jugar al fútbol. A los 20 es aconsejable. A los 30 es completamente necesario. Cosa que nuestro chivito no hizo y en el kilómetro 1.5 empezó a pasar factura. Un dolor un tanto familiar en la pierna. ¡Porras! pensaba. Intentando cambiar los pesos, la cosa tampoco mejoraba. Aun a costa del cronómetro paró a estirar la pierna a ver si le pasaba. Nada, la cosa no mejoraba. Bueno, a ver si con cuidado aguanto los 7km que me quedan.....
Último Chivito en la recta de meta.
Armándose de valor se dispone a lucir la poca integridad que le queda mientras pasa por el punto intermedio delante de sus compañeros. Paso majestuoso, cabeza erguida. Crash!! Síp, Crash, para los que nunca se les ha roto nada, cuando se rompe algo en los músculos suena exactamente igual que cuando se rompe una cuerda que tiene colgado un buque de 180 mil toneladas. Pues el paso triunfal por el punto intermedio fue casi igual de digno que el imaginado. A la pata coja, con la otra pata en alto, con una cara de estreñimiento importante debido al dolor y cogiendo con las manos todas las columnas del lateral del estadio del Turia. Menos mal que se encontraban cerca los compañeros y acudieron en su auxilio. Uno de los chivitos enarboló la bandera del Team y decidió coger las cosas y continuar la carrera para salvar honor del equipo. 
La honra estaba seriamente afectada por la imagen de la lesión de aquel chivito en el punto intermedio donde todo el mundo observaba. 
En el impás ocurrieron un par de percances más, pero se subsanaron con la actuación de los dos chivitos restantes que dejaron el pabellón bien alto. 

Participantes Chivitos en la carrera. Falta Tobal la Gacela chivita.
Una tarea pendiente de mejorar la coordinación del evento para futuras carreras. Por suerte, el corazón suplió los defectos organizativos del equipo. 
La familia chivita que acudió al evento. 

En resumen, Un día en el que la unión y trabajo de un equipo salvó la que podía haber sido una retirada vergonzosa y que enorgullece al cronista de formar parte de este equipo que se forjó en los almuerzos y que llegará cada vez más lejos. Sin prisa, pero muy lejos. 


domingo, 10 de enero de 2016

VIII Edición 10K Divina Pastora Valencia



PRÓLOGO. 10K Divina Pastora


Con la llegada del nuevo año, retomamos con fuerzas renovadas la temporada Chivita y nos fijamos como objetivo mantener actualizado en blog de las crónicas. Así que, a tenor del éxito que comúnmente tienen estos propósitos de año nuevo, esta será seguramente la última vez que nos veamos por aquí.

Dicho esto a modo de disclaimer, entramos en materia:


LA CARRERA

Como viene siendo habitual por estas fechas, los muchachos estos de los seguros, auspician la primera carrera del año, la "10K Divina Pastora Valencia", que sirve de prólogo para afrontar el circuito 2016. En esta ocasión  unos 14.000 ovejas corredores conforman el rebaño de estos pastores divinos de la muerte. 10km de trashumancia por anchas avenidas, con origen y final en la Alameda a la altura del puente de Calatrava.

Con el roscón de Reyes todavía de cuerpo presente, un aguerrido grupo de chivitos se reúnen para afrontar estos 10Km. que transcurren por buena parte de la Alameda, Blasco Ibañez y Avda. de Aragón. 

Tenemos el honor de contar con la incorporación de Víctor, que será miembro de pleno derecho del CRT cuando finalmente tome el bocata de investidura (ver artículo III -  sección 2ª , epígrafe 4º (esto es,  debajo la mancha de mayonesa con forma de corazón) de los estatutos del CRT).

Lucas, Jose Luis y Alfredo, son los otros integrantes del CRT que acuden a sudar sus camisetas.


El horario oficial de salida, es 9:30 (algo más tarde que lo habitual), aunque dependiendo del color del dorsal las salidas se realizan en intervalos de 3 minutos. Lucas, Víctor y yo, con dorsal verde salimos a las 9:36 con los corredores sub-59'. En un gesto de sinceridad que le honra, Jose ,con dorsal fucsia, es relegado al cajón más de 60'.

Salimos por la Alameda dirección el mar y  pasado el kilómetro dos, cruzamos el puente del jamonero (subida incluida) para volver por el otro lado del cauce por Jacinto Benavente (donde recibimos avituallamiento) y cruzar de nuevo por el puente de Viveros. El grupo de tres (L,V,A)  se mantuvo compacto durante casi todo el trayecto, rodando a unos lamentables honrosos 6min/km. Pasamos Viveros para tomar Blasco Ibañez. Personalmente este fue mi punto crítico, pero la vista del km. 7 y una sencilla operación aritmética realizada al borde de la extenuación: 10-7 = 3, me insufló la fuerza necesaria no solo para terminar la carrera sino para hacer el último km (de nuevo en la Alameda, una vez bajamos Aragón) en 5:30.


EL BOCATA

Una vez pasada la meta, más concretamente en el puesto de cerveza nos reagrupamos para dirigirnos a nuestro nuevo objetivo: el bocata.

Una gestante chivita Amparo, había realizado el ímprobo esfuerzo de ir a darnos ánimos en la meta pero debido a que el runner es más rápido que la vista, no pudo ser testigo de nuestra hazaña. Pero no por ello perdona la oportunidad de zamparse un buen bocadillo. ¡Bravo!

Jose Luis finalmente también se une al grupo que se dispone a meterse un buen chivito entre pecho y espalda. Despedimos a Víctor con lágrimas en los ojos, y la solemne promesa de que la próxima vez no perdonará el bocata.

Si el CRT tuviese sede oficial, ésa no podría ser otra que el bar Bélgica 26, lugar de origen del superchivito y frecuentado por las fuerzas del orden. 

Así que como es tradición cuando las carreras finalizan en Alameda, Blasco Ibañez o Mestalla, almorzamos allí.





He aquí un superchivito en toda su mejestuosidad y magnificencia:





La próxima cita del CRT, será la primera carrera del circuito, la Galápagos, el día 31 de enero.

Lamentablemente algún miembro del club estará ausente ocupándose de otros menesteres gastronómicos.

¡¡Hasta la próxima!!