PRÓLOGO. 10K Divina Pastora
Con la llegada del nuevo año, retomamos con fuerzas renovadas la temporada Chivita y nos fijamos como objetivo mantener actualizado en blog de las crónicas. Así que, a tenor del éxito que comúnmente tienen estos propósitos de año nuevo, esta será seguramente la última vez que nos veamos por aquí.
Dicho esto a modo de disclaimer, entramos en materia:
LA CARRERA
Como viene siendo habitual por estas fechas, los muchachos estos de los seguros, auspician la primera carrera del año, la "10K Divina Pastora Valencia", que sirve de prólogo para afrontar el circuito 2016. En esta ocasión unos 14.000 Con el roscón de Reyes todavía de cuerpo presente, un aguerrido grupo de chivitos se reúnen para afrontar estos 10Km. que transcurren por buena parte de la Alameda, Blasco Ibañez y Avda. de Aragón.
Tenemos el honor de contar con la incorporación de Víctor, que será miembro de pleno derecho del CRT cuando finalmente tome el bocata de investidura (ver artículo III - sección 2ª , epígrafe 4º (esto es, debajo la mancha de mayonesa con forma de corazón) de los estatutos del CRT).
Lucas, Jose Luis y Alfredo, son los otros integrantes del CRT que acuden a sudar sus camisetas.
El horario oficial de salida, es 9:30 (algo más tarde que lo habitual), aunque dependiendo del color del dorsal las salidas se realizan en intervalos de 3 minutos. Lucas, Víctor y yo, con dorsal verde salimos a las 9:36 con los corredores sub-59'. En un gesto de sinceridad que le honra, Jose ,con dorsal fucsia, es relegado al cajón más de 60'.
Salimos por la Alameda dirección el mar y pasado el kilómetro dos, cruzamos el puente del jamonero (subida incluida) para volver por el otro lado del cauce por Jacinto Benavente (donde recibimos avituallamiento) y cruzar de nuevo por el puente de Viveros. El grupo de tres (L,V,A) se mantuvo compacto durante casi todo el trayecto, rodando a unos
EL BOCATA
Una vez pasada la meta, más concretamente en el puesto de cerveza nos reagrupamos para dirigirnos a nuestro nuevo objetivo: el bocata.Una gestante chivita Amparo, había realizado el ímprobo esfuerzo de ir a darnos ánimos en la meta pero debido a que el runner es más rápido que la vista, no pudo ser testigo de nuestra hazaña. Pero no por ello perdona la oportunidad de zamparse un buen bocadillo. ¡Bravo!
Jose Luis finalmente también se une al grupo que se dispone a meterse un buen chivito entre pecho y espalda. Despedimos a Víctor con lágrimas en los ojos, y la solemne promesa de que la próxima vez no perdonará el bocata.
Si el CRT tuviese sede oficial, ésa no podría ser otra que el bar Bélgica 26, lugar de origen del superchivito y frecuentado por las fuerzas del orden.
Así que como es tradición cuando las carreras finalizan en Alameda, Blasco Ibañez o Mestalla, almorzamos allí.
He aquí un superchivito en toda su mejestuosidad y magnificencia:


