viernes, 24 de febrero de 2017

4ª Carrera José Antonio Redolat


Aquí reunidos nos hallamos los chivitos, en un emplazamiento estelar, aunque nuestro Presidente no quiera reconocerlo, todos sabemos que lo hizo por el bien del equipo. Siempre fue un sueño suyo poder ponernos carpas como los grandes equipos en la salida de nuestras ya veneradas carreras populares, pero así simplemente seríamos un equipo más. Sin nada de distinción, así que decidió marcar la diferencia. Y como sólo él sabe hacer. En una carpa hace frio, puedes dejar las cosas para el final de la carrera, pero siempre acaban por el suelo. Puede haber bebidas, pero no están realmente frías, al igual que los chivitos consortes no son muy de esperar a la intemperie con los vástagos hasta que los corredores lleguen a meta.

Como os podéis imaginar, esto no va con el espíritu ganador de nuestro presidente. Estuvo meses buscando por toda valencia, por todos los comienzos de carrera, por todas las metas. Estudió el circuito, las carreras, las fechas, los tiempos, hasta que lo encontró. Una carrera que acaba en estadio del Turia donde se lleva a cabo la Ekiden, nuestra carrera fetiche. Ya tenía la carrera ahora a buscar emplazamientos por el barrio. Y lo consiguió. Compró un piso para poder alojar a la familia chivita durante una prueba del circuito. Sabemos que esa fue la única razón de la compra. Que lo hizo por nosotros, porque él sabía que una carpa no era suficiente para sus chicos. Los Redolat y MFdC se mueren de envidia. Los Chivitos los sabemos y esto nos hace correr más rápido en cada competición y ya estamos casi cerquita de pillar al último corredor de los mencionados equipos. Pero no nos importa, teníamos dos tortillitas caseras esperando en casa del presi cuando acabó la carrera. Y a nuestra familia consorte chivita calentita.

Tras realizar la previa en la morada de nuestro presidente nos dispusimos a reunirnos con toda la división chivita. Como la ocasión lo merecía, tuvimos a la división Chivita Extranjera, como la legión, pero en Irlanda (Lo que se haga o deje de hacer con las cabras irlandesas no entra dentro del alcance de esta crónica), a la cantera chivita, al público chivito, y como no a los corredores.

División chivita extranjera y cantera chivita

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Corredores Chivitos con público chivito

Corredores listos para su misión. 

La prueba deportiva en cuestión ocurrió sin más nocicias reseñables más que un pobre reportero que se jugó la vida por conseguir inmortalizar el evento.

Inmortalización del Evento

Todo acabó sin consecuencias. Inmortalizador sin lesiones, Corredores sin agujetas, todos felices y a comer perdices. La única que acabó algo más agotada por el sobre esfuerzo fue la cantera chivita, pero es comprensible que la distancia igual era  un poco mucho para estas edades.

Por supuesto, y como cabía esperar, nos dispusimos a nuestro ágape post carrera como muestran los documentos gráficos.
Robado del almuerzo de la familia chivita.

Almuerzo de la familia chivita.

Mención especial a las tortillas y a los anfitriones.

Espectacular Tortilla. 

Sin más que decir, ya que las imágenes hablan por sí mismas, se retira este humilde redactor que ya está babeando de recordar esa mañana de domingo que pasará a los anales de la historia.
Gracias Presidente. ¿Tu 3% donde siempre?